Verde
Quien piensa a fondo
Percibes con finura. Lo que otros pasan de largo una vez, tú lo das unas vueltas más: por eso captas señales tenues, ves los problemas que a otros se les escapan y haces cosas que aguantan el examen. Tu empatía es real; a tu lado nadie tiene que fingir. Estás dispuesto a meterte a fondo en una cosa, y esa profundidad es tu ventaja más firme: mucho trabajo que pide paciencia y cuidado solo lo saca gente como tú.
Tus puntos fuertes
- Tu sentido del detalle y de la medida es bueno; lo que entregas no hay que revisarlo.
- Tu empatía es genuina y la gente se relaja contigo.
- Te metes a fondo y llevas algo a una profundidad que otros no alcanzan.
Algo a lo que prestar atención
- Cuando lo tengas pensado más o menos, empieza: ajustar sobre la marcha suele ser más rápido que pensarlo todo antes.
- Di en voz alta lo que te importa; casi nadie capta las indirectas, y dicho se resuelve solo.
- Ponle un límite de tiempo a darle vueltas; la energía que liberas puede ir a otra parte.
Cómo hablas, cómo te escuchan
Lo que dices pesa y deja margen, porque ya lo has pasado por dentro una vez. La gente quiere tu lectura más de lo que crees: di un poco más.
En un equipo
Eres el control de calidad. Los agujeros de una propuesta, los riesgos de un proceso, las consecuencias que nadie pensó: normalmente los ves tú primero.
Cómo te ven
Te ven de fiar y cuidadoso, y te confían lo que importa.
Cuando estás cansado
Cuando estás cansado te repliegas y quieres estar solo. Es una forma eficaz de recuperarte; solo avisa a quien te quiere cuando vuelvas.
Con los otros tres
- Rojo
- Su ligereza es el aire que te falta; pueden sacarte de darle vueltas. Pasar tiempo con esta gente te sienta bien.
- Amarillo
- Van rápido, tú piensas hondo. Di tu reparo en el momento: te escucharán; lo que quieren es información, no que les des la razón.
- Azul
- Dos personas tranquilas; se está cómodo. Reservad un rato de vez en cuando para poner las cosas sobre la mesa y la pareja es muy sólida.