Azul
Quien se mantiene firme
Eres estable. Cuando los demás se dispersan tú sigues ahí, y lo urgente baja una marcha al llegar a ti. No eres rápido, pero rara vez te paras a medias, y aguantas más que nadie el trabajo que pide paciencia: esa clase de persona no llama la atención, y sin embargo que algo se sostenga suele depender de si estás tú. No buscas conflicto, y en una sala tensa eres tú mismo lo que la enfría.
Tus puntos fuertes
- Tu ánimo es parejo; en lo imprevisto eres con quien se cuenta.
- Soportas la repetición y el aburrimiento, así que terminas lo largo.
- No buscas conflicto y sabes calmar una sala tensa.
Algo a lo que prestar atención
- Di una vez lo que piensas, aunque sea una frase: te van a escuchar de buena gana.
- Ponte una hora para empezar; una vez en marcha, tu aguante es la ventaja.
- Pide lo que te toca pedir. Lo que haces merece verse.
Cómo hablas, cómo te escuchan
Hablas poco, pero recoges bien y lo dices con calma, así que cuando abres la boca te escuchan en serio. Di una frase cuando haga falta posicionarse: pesas más de lo que crees.
En un equipo
Eres lo que mantiene la cosa estable. Cuando los demás oscilan tú no te mueves, y cargas con la parte repetitiva que pide paciencia.
Cómo te ven
Contigo se está a gusto, y acaban contándote lo que de verdad les pasa.
Cuando estás cansado
Cuando estás cansado te frenas del todo. Así te recuperas: no hay prisa, solo date el tiempo.
Con los otros tres
- Rojo
- Ellos te sacan, tú los aterrizas. Propón tú alguna vez adónde ir: les hará mucha ilusión.
- Amarillo
- Deciden por ti de buena gana, y eso descansa. Toma una o dos decisiones tú; en realidad respetan a quien tiene criterio.
- Verde
- Los dos leéis con finura, así que ninguno necesita explicar mucho. Que uno abra el tema y se está muy a gusto.