ESFP
Las Maracas
Lo importante es que los presentes estén a gusto
Tienes la habilidad de iluminar una sala, y cuando el ánimo cae siempre consigues levantarlo. Estás intensamente vivo al presente: la buena comida, la buena compañía, las cosas buenas las disfrutas más completamente que los demás. También sabes cuidar; eres el primero en ver quién está incómodo. Pero esquivas los temas pesados y las emociones negativas, incluidas las tuyas. Tu alegría a veces es real y a veces es la decisión de no preocupar a nadie.
Donde te mueves con soltura
- Pones cómodo a un desconocido enseguida. Más de una situación atascada la has soltado tú.
- Reaccionas rápido a cómo está alguien, y tu consuelo no es hueco: sabes qué hacer de verdad.
- Pruebas lo que no has hecho. Actúas en vez de pensarlo hasta paralizarte.
Lo que suele costarte
- Aplazas lo desagradable, y cuando hay que afrontarlo el precio es mucho más alto de lo que era.
- Le das tanto peso a este momento que la preparación a largo plazo cede una y otra vez. Tu yo futuro está pagando por tu presente.
- Necesitas caer bien, así que a veces aceptas lo que no deberías, o te vuelves quien el otro quiere que seas.
En el trabajo
Encajas en puestos de trato con gente, respuesta inmediata y mucha variación; la repetición monótona y la soledad prolongada te apagan rápido. Necesitas avance visible e interacción real, y necesitas fechas y recordatorios externos: un modo de trabajo puramente autogestionado no es amable contigo.
En las relaciones
Eres cálido y generoso y aportas mucho placer; contigo prácticamente no se aburre nadie. Pero esquivas la conversación seria, así que los problemas se van pasando entre risas hasta que algo estalla y al otro le parece que salió de la nada. Además solo das las buenas noticias. Una relación de verdad cercana necesita que a veces entregues también el lado difícil.
Vale la pena probar
- Coge una cosa que llevas esquivando y da hoy su primer paso.
- Cuando te sientas mal, díselo a alguien. No digas «nada» sonriendo.
- Haz algo para prepararle el terreno a tu yo de dentro de tres meses, por pequeño que sea.