ENTP
La Ceja Rota
Quiere darle la vuelta a cada afirmación
Tu primera reacción ante una afirmación es buscar el contraejemplo. No es llevar la contraria, es cómo piensas: una idea que no ha sido atacada no ha demostrado sostenerse. Llevas siete u ocho hilos abiertos a la vez y saltas entre ellos muy rápido, lo que te hace letal en una lluvia de ideas y desdichado cuando algo exige tres meses seguidos de lo mismo. Disfrutas reanimando una discusión atascada. Disfrutas menos recogiendo después.
Donde te mueves con soltura
- Donde todos ven un callejón sin salida, tú sacas una tercera opción, y a menudo es realmente viable.
- Pones el problema sobre la mesa aunque incomode. A más de un equipo le levantaste tú el paño que lo tapaba.
- Los campos nuevos no tienen barrera para ti. Llegas al setenta por ciento rápido y ya puedes conversar de tú a tú con especialistas.
Lo que suele costarte
- Has ganado más discusiones sin resolver el problema de las que crees. Que el otro calle suele significar que se cansó de ti, no que lo convencieras.
- Abres muchas más cosas de las que cierras, así que dejan de tomarse en serio tus ideas nuevas, incluidas las que merecen la pena.
- Consideras el aburrimiento intolerable, así que fabricas un cambio justo cuando algo por fin coge carril.
En el trabajo
Tu sitio es el arranque: marcar rumbo, encontrar la vía, argumentar lo imposible hasta volverlo posible. Dejar la ejecución larga y el mantenimiento a otro no es pereza, es repartir bien. Necesitas un sitio que permita probar y no trate el cambio de opinión como un defecto de carácter, y un compañero que te sujete y te obligue a terminar lo anterior.
En las relaciones
Eres interesante; los comienzos casi no te cuestan. Lo difícil viene después: tu apetito de novedad se lee como haber perdido el interés en la persona. Al discutir, tu instinto es ganar, y en la intimidad cada victoria se carga a la cuenta del vínculo. Lo que toca practicar es tragarte la réplica que ya tienes lista mientras el otro sigue hablando.
Vale la pena probar
- Limita lo que tienes en marcha a tres cosas. Anota el resto y ciérralo.
- En una discusión, repite primero su postura y confirma que la entendiste bien.
- Coge algo a medias que ya no es novedad, y termínalo.